5 razones para poner a prueba tu producto con un “producto mínimo viable”


En los últimos años se ha escuchado mucho del término- Producto Mínimo Viable- y por consecuencia ha aumentado la necesidad de conocer sobre este término y ponerlo en práctica dentro de nuestros lugares de trabajo. ¿Pero, qué es un Producto Mínimo Viable (MVP) y cuál es su propósito?

En el libro, “The Lean Startup” de Eric Ries el MVP se define como una versión mínima del producto final, que permite un desarrollo parcial, que lanzas al mercado, con el mínimo esfuerzo económico para su elaboración y la menor cantidad de tiempo de desarrollo. El propósito principal de un MVP es ir probando una hipótesis por tiempos determinados, por medio de lanzamientos parciales de muestras mínimas de tu producto final.

A veces el MVP es tan mínimo que no es un producto en absoluto. Cuando a Drew Houston fundaba Dropbox quería probar la hipótesis de que la gente tenía un verdadero problema con la sincronización y almacenamiento de archivos personales. La construcción de un prototipo final del modelo que pensaba requería de un gran programa de elaboración e implicaba un alto costo en ese momento, por lo que hizo algo mucho más simple. Él hizo un video. El video mostró cómo el producto funcionaría, por medio de dibujos y narrando, explicó cómo un usuario podría almacenar y recuperar sus archivos por medio de una nube digital. El vídeo que hizo, generó una tremenda cantidad de consultas en un periodo corto de tiempo, la gente pedía esa solución sin que existiera en si el producto.

El MVP es a menudo de bajo costo, de baja calidad, pero el aprendizaje acelerado que entrega puede significar la diferencia entre la vida y la muerte para la puesta en marcha de tu lanzamiento final del producto.

El MVP te ayudará a comprobar los supuestos básicos que todo empresario tiene antes de lanzar un producto al mercado:

 

1.      Los clientes necesitan nuestro producto.

2.      Los clientes valorarán esta característica en particular.

3.      Los clientes encontrarán nuestro producto más conveniente que X.

4.      Los clientes pagarán Y para el valor que proporcionamos.

5.      Los clientes serán capaces de instalar y utilizar el producto sin ayuda.